Exposición de Henri Matisse en la sala BBk de Bilbao: “El arte de grabar”

Sala bbk, Gran Vía 19, Bilbao, del 14 de septiembre al 30 de octubre de 2010.

horario: de lunes a sábados: 10:00 a 14:00 y 16:30 a 21:00;domingos y festivos: cerrado

Fuente:portal.bbk.es

La exposición que presenta la Fundación BBK durante el otoño de 2010 está dedicada al grabado, un campo que no reduce en nada la obra del artista, ya que para Matisse, ya sea a través de la escultura o del grabado “los medios no tienen la importancia que se les atribuye demasiado a menudo; tan sólo son, como su propio nombre indica, aquello que sirve para alcanzar un fin”.

Se ejercitó tempranamente en el grabado en metal y en madera. En el caso de la piedra, sus experiencias litográficas serán más tardías.
Por consiguiente, tanto la exposición como el catálogo de la misma se articulan en torno a los modos de expresión que ofrecen: La punta seca, que es la técnica que más se aproxima al dibujo con pluma. El aguafuerte, que permite matices, aportando grises, medios tonos. El grabado en madera, que sin duda alguna es el método más antiguo a disposición de los artistas para multiplicar un dibujo, difundirlo. El linograbado. El aguatinta. La litografía.
A estas seis técnicas hay que añadir la práctica del monotipo cuyo único punto común con los métodos de grabado es la presión del papel sobre la matriz.

La relación que mantiene Matisse con el papel es esencial. Desde los primeros esbozos realizados durante su adolescencia hasta su muerte, Matisse dibuja, graba y recorta papel: para el pintor “Grabar es dibujar, es pintar”.
En su obra, utiliza el papel como soporte de forma permanente y, durante los últimos diez años de su vida, cuando pintar se convierte  en un ejercicio difícil desde un punto de vista físico, realiza una cantidad impresionante de dibujos, de collages con recortes.

El papel desempeñado por el dibujo resulta preponderante en toda su obra y el grabado es, al mismo tiempo, una variación y una práctica que se adapta a diferentes técnicas.
En 1939, manifiesta la importancia que la expresión gráfica tenía para él: “Siempre he considerado el dibujo no como un ejercicio de especial habilidad, sino, sobre todo, como un medio para “expresar sentimientos íntimos y describir estados de ánimo: medios simplificados, sin embargo, para dar mayor sencillez y espontaneidad a la expresión que debe trasladarse libremente al espíritu del espectador”.


Leave a Reply