“Veíamos que el arte no podía continuar siendo un patrimonio exclusivo de Bellas Artes”

Fuente: http://www.ehu.es/p200-content/es/contenidos/noticia

El catedrático de la UPV/EHU Luis Badosa es el alma máter de Fabrikart, una publicación que estrecha los lazos del arte con la tecnología, la industria y la sociedad
Dice Luis Badosa que la expresión por amor al arte encaja a la perfección con el espíritu de Fabrikart. Este catedrático de la Facultad de Bellas Artes es el alma máter de dicha revista, publicada y distribuida por el Servicio Editorial de la misma UPV/EHU. La publicación echó a andar en el 2000, y abarca una temática muy diversa, pero siempre con el arte, la tecnología, la industria y la sociedad como denominadores comunes. El noveno y más reciente número de la revista, que vio la luz en marzo de este año, consiste en un monográfico sobre la sostenibilidad.

Fabrikart se fundó a iniciativa de un grupo de profesores de la UPV/EHU provenientes de Bellas Artes, Ingeniería, Arquitectura, Sociología y Filosofía de los Valores. “Veíamos que el arte no podía continuar siendo un patrimonio exclusivo de Bellas Artes, sino que, cada vez más, pertenecía a muchos campos”, explica Badosa, que define la determinación de estos emprendedores como “un acto de fe”.

El arte, en la fábrica

Fabrikart partió de la iconografía industrial, con la idea de valorar el arte en relación con la industria, con la fábrica. Badosa dice que este vínculo, que resultaba extraño para la gente en los comienzos de la revista, ha terminado siendo reafirmado por la propia sociedad: “La realidad no solo nos ha dado la razón, sino que ha redimensionado el motivo con el que nosotros empezamos la revista. Nosotros irrumpimos con una opinión balbuceante, tímida, pero ahora es la propia sociedad la que nos dice que cualquier tipo de arte que no sea producido en una fábrica, que no tenga en cuenta la vinculación con la producción, que no considere la sociedad productiva actual, no es arte”.

Según Badosa, “en el arte nos hemos sometido al concepto de fábrica como elemento de producción y de creatividad”. Razón por la cual ciudades como Barcelona han empezado a presentar sus programas de cultura en una fábrica. Se habla de la “producción” de obras, como cañones que lanzan cera contra un muro del Museo Guggenheim Bilbao o Puppy, que vigila su entrada. Precisamente, Badosa apunta a Jeff Koons, autor de la citada escultura floral en forma de perro, como un ejemplo paradigmático de esta nueva productividad.

Monográficos

Desde el séptimo, cada número de Fabrikart ha sido un monográfico, en el que una temática en concreto ha sido tratada desde diferentes prismas, artículo a artículo. El séptimo número fue sobre naturaleza y paisaje; el octavo, sobre el cambio de siglo (en el que destaca el artículo de Simón Marchán Fiz, basado en su discurso de entrada a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando); y este noveno, sobre sostenibilidad. Precisamente, Badosa destaca que con este último número “nos hemos consolidado en los monográficos, que han suscitado especial interés. Ha sido un número que nos ha permitido ver que es posible hablar de todas estas generalidades desde un punto de vista común: el del arte”.

Concretamente, este Fabrikart sobre sostenibilidad está compuesto por veinte artículos, los cuales tocan aspectos como las fábricas de vidrio, el patrimonio natural y cultural, el desarrollo sostenible, las aulas de ecodiseño o el mercado del arte. Además, se han introducido ciertas novedades, como resúmenes en inglés de los artículos o palabras clave que facilitan la búsqueda. En cuanto al décimo número, va a ser un monográfico dedicado a la innovación, y también va a incluir novedades, ya que se va a editar un índice de todos los artículos publicados en los diez números de Fabrikart. Asimismo, en breve el lector va a poder disponer de todos los números en formato PDF, mediante el portal del Servicio Editorial de la UPV/EHU.

Transversalidad

Badosa explica que la característica fundamental de la revista es la transversalidad, el haber conformado una publicación tan interdisciplinar, gracias en parte a las colaboraciones de catedráticos y profesores provenientes de diversas universidades. “Me parece muy positivo que haya colaboraciones de una serie de firmas de diferentes campos que comparten un tema común a través del arte. Lo que empezó siendo algo vinculado tan solo a la iconografía industrial, ha ido cobrando forma y sentido en relación a la sociedad actual. Una forma y un interés que creo que ha sido muy válido”, afirma el catedrático.
Asimismo, cree que es ahora cuando Fabrikart empieza a tener reconocimiento (“vamos a más”, dice), y no tiene más que palabras de agradecimiento para los colaboradores de la revista, así como para el Servicio Editorial de la UPV/EHU: “Es una satisfacción ver el plantel de colaboradores que hemos tenido y que nos han ayudado y que están conmigo. Es importante destacar la colaboración de todo aquel que de alguna manera ha contribuido al  desarrollo de este proyecto”.

 


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